Catherine,una chica de 16 años, se muda a Barcelona,allí tiene que empezar su vida de nuevo, conoce a mucha gente, y la vida la vuelve a poner a prueba, ella tendrá que saber seguir adelante y decidir entre decisiones que la pueden costar recuerdos.Al descubrir la muerte de su abuela, intenta hacer lo imposible para descubrir el secreto que ella se llevo consigo a su tumba. Anímate a leer esta historia donde el amor va mas allá de donde está escrito, donde soñar es solo un juego de niños y donde te invadirás del mundo real.
María.

lunes, 1 de julio de 2013

Chapter 11.

Mery andaba de un lado a otro de su habitación. De pronto oyó el ruido de la puerta abriéndose.

-Ya he llegado,¿qué pasa?- Preguntó Cris.
-Catherine estaba en aquella casa.
-¿Sola?
-No,con Bayron.
-Entonces no te preocupes, él cuidará de ella. -Le intentó tranquilizar Cris.
-Pero me da igual, ella no tendría que estar allí...

Los dos se quedaron en silencio, Cris parecía muy pensativo e indeciso.

-¿Por qué estas tan preocupada?-Preguntó Cris.
-¿Y si les pasa lo mismo que nos pasó a nosotros? Mucha gente se traumatiza.
-Yo creo que es algo normal, es magia.
-No quiero que la pase lo mismo que a su abuela Cris...
-No la pasará, cuidaremos de ella.

Un silenció reino en aquella habitación desordenada de aquella chica morena.

-Mery, yo creo que deberías de salir, y olvidarte de todo esto.
-Si Cris,pero ¿y si vuelven Catherine y Bayron?
-Yo me quedaré aquí esperándola, si es algo urgente te llamaremos.
-¿Lo prometes?
-Te lo prometo. Y ahora, ¡Sal y diviértete!

Mery sonrió a Cris y le abrazó lo más fuerte que pudo.-muchísimas gracias.- murmuró entre sus brazos.

Minutos después Mery sacó su móvil de su cajón del escritorio, y llamó a Zack, aquel amigo de Bayron que apenas se habían visto. Le buscó en su lista de contactos y le llamó:
-¡Hola Zack! soy Mery, la amiga de Catherine.
-Mmm..ah si, Mery, dime.
-Solo quería quedar contigo, y así nos vemos y eso,que hace mucho que no hablamos.
-Sí, claro, espera que tengo 2 encargos y ya hablamos. Esperame en mi casa, ahora enseguida voy.
-Está bien, ahora te veo,cuidate.- Se despidió Mery.
Zack colgó el teléfono y encendió su moto para seguir repartiendo pizzas.

Mery sacó de su armario lo primero que encontró ,y lo posó encima de su suelo de madera mientras que se iba al baño .





                                                                           ***


Bayron seguía conduciendo ,miraba muy a menudo a su lado derecho, donde se encontraba Catherine, de vez en cuando la decía palabras de ayuda, o simplemente la decía todo lo que la importaba o lo que sentía por ella .Bayron estaba preocupado por Catherine, no quería verla mal, pero aún así intentaba dar lo mejor de él para ella,para que sonriese y fuese la chica más feliz del mundo.
Bayron estaba completamente metido en sus pensamientos, no entendía tantas cosas...
Por un momento desconecto de aquel mundo, y dejó llevarse por el mundo real, una canción le hizo desconectar de sus pensamientos, una letra que se escuchaba por lo bajo, en la radio de su coche,Bayron alzó su mano y subió el volumen. Era esa canción, que le hizo recordar millones de momentos. A thousand years. A medida que la canción sonaba, Bayron estaba más seguro que quería a Catherine siempre a su lado. De pronto oyó un gemido de Catherine, Bayron paró el coche inmediatamente u la miró, la agarró la mano, el la miro a los ojos,seguía igual de dormida que antes, en tonces bajo su mirada hacía su muñeca, era muy pequeña y pálida, la mano de Catherine agarraba a la suya muy fuerte, parecía que tenía miedo a que se fuese de su lado.
Poco a poco Catherine abrió sus ojos azules, y le miró, vio como él observaba sus manos y su muñeca con curiosidad. Catherine alzó su otra mano y le acarició su pelo mientras se inclinaba para besarle en la cabeza. Bayron notó su mano,supo que era de ella por la forma de acariciarle su cabello lentamente y suavemente , era mágico aquel momento. Él se inclinó un poco más y la besó su mano, subió la cabeza, poco a poco sus miradas se juntaron ,los dos hablaban en silencio, no les hacía falta las palabras. Una tarde tranquila transcurría en uno de los lados de alguna carretera olvidada en Barcelona. Los dos chicos que parecían sacados de algún libro comenzaron a besarse, lentamente y suavemente, como solo ellos sabían hacerlo.

Catherine paró y le murmuró unas suaves y sinceras palabras en su oído.-Te echaba de menos en el mundo donde estaba.

-En todos los mundos siempre intentaré estar contigo, y cuidaré siempre de ti.







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